Subcisión paso a paso: desde la evaluación hasta el resultado final

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TIPS

15 de noviembre de 2024

La subcisión es un tratamiento innovador y eficaz para mejorar la apariencia de cicatrices y depresiones en la piel, ya sea por celulitis (PEFE) o cicatrices de acné. Este procedimiento mínimamente invasivo libera las adherencias responsables del aspecto de poceado, devolviendo a la piel una textura más uniforme y mejorando notablemente su apariencia.

¿Qué es la subcisión?

La subcisión consiste en la introducción de una aguja fina bajo la piel para cortar las bandas de tejido fibroso que tiran de la superficie hacia abajo, generando las depresiones características. Al romper estas adherencias, el cuerpo comienza un proceso natural de reparación formando nuevo colágeno, lo que ayuda a rellenar y nivelar la zona tratada.

Paso 1: Evaluación personalizada

Antes de realizar la subcisión, es fundamental una evaluación completa de la piel para determinar si este tratamiento es el más adecuado. Con el tiempo, aprendí a reconocer que este paso es el más importante. No todas las adherencias pueden tener resultados visibles, por lo que es un tratamiento que requiere EVALUACIÓN MÉDICA PREVIA antes de concurrir al turno del tratamiento. Durante la consulta, se analizan:

  • Tipo de cicatriz o depresión: no todas las marcas son tratables con subcisión, pero muchas cicatrices atróficas de acné y depresiones por celulitis responden muy bien.

  • Profundidad y extensión: dependiendo de la profundidad de las adherencias, se define el número de sesiones necesarias.

  • Expectativas del paciente: se explican los resultados realistas y el proceso de recuperación para garantizar expectativas claras y seguras.

Paso 2: El procedimiento

La subcisión es un procedimiento ambulatorio que se realiza con anestesia local para asegurar la comodidad del paciente. El proceso incluye:

  1. Preparación de la piel: limpieza y marcación de las zonas a tratar.

  2. Aplicación de anestesia local: para evitar molestias durante el procedimiento.

  3. Liberación de las adherencias: mediante una aguja fina y especial que se introduce bajo la piel, cortando las fibras de tejido fibroso.

El tiempo del procedimiento depende de la extensión de la zona tratada, pero suele durar entre 30 y 60 minutos.

Paso 3: Post-procedimiento y cuidados

Después del tratamiento, es normal experimentar inflamación y algunos hematomas en la zona tratada, los cuales desaparecen en pocos días. Los cuidados recomendados son:

  • Evitar la exposición solar directa para prevenir hiperpigmentaciones.

  • Aplicar compresas frías si es necesario para reducir la inflamación.

  • No realizar actividad física intensa durante las primeras 48 horas.

Además, se puede complementar con otros tratamientos, como bioestimuladores (ácido poliláctico o hidroxiapatita de calcio), para potenciar la producción de colágeno y mejorar aún más los resultados.

Paso 4: Tratamientos post-subcisión indispensables

Una parte fundamental para el éxito de la subcisión es realizar un tratamiento posterior que asegure una adecuada reabsorción de los hematomas y evite la formación de nuevas adherencias. Este paso incluye:

  • Ultrasonido: ayuda a acelerar la reabsorción de hematomas gracias a su efecto antifibrótico, previniendo la formación de cicatrices endurecidas.

  • Carboxiterapia: consiste en la aplicación de dióxido de carbono para mejorar la oxigenación del tejido y evitar que las nuevas fibras de colágeno se adhieran de manera rígida.

Es imprescindible realizar al menos 5 visitas para llevar a cabo estos tratamientos de soporte. Sin esta etapa, no se puede garantizar el éxito de la subcisión. Por eso, este procedimiento no es recomendable si estás de paso por la ciudad o si el consultorio te queda muy lejos.

Paso 5: Resultados finales

Los resultados comienzan a ser visibles a partir de las primeras semanas, pero el efecto completo se observa a medida que el colágeno nuevo se forma, alrededor de 2 a 3 meses después del procedimiento. En algunos casos, puede ser necesaria más de una sesión para alcanzar un resultado óptimo.

Complementos al tratamiento

Además de la subcisión, es importante considerar otros tratamientos que potencien los resultados:

  • Bioestimulación con bioestimuladores (ácido poliláctico o hidroxiapatita de calcio): estos materiales se utilizan para estimular la producción de colágeno y mejorar la firmeza de la piel. La colocación de estos bioestimuladores se realiza en dos tiempos, y recomiendo hacerlo 60 días después del procedimiento de subcisión.

  • Relleno con ácido hialurónico: ideal para corregir pequeñas depresiones residuales y lograr un acabado uniforme.

Consulta más información

Si querés saber más sobre cómo la subcisión puede ayudarte con tus cicatrices o el aspecto de tu piel, te invito a consultar mi post exclusivo sobre el procedimiento, donde explico más detalles y comparto experiencias reales de pacientes.

Gracias por acompañarme en este espacio de información y cuidado. Si tenés alguna pregunta o querés comenzar tu tratamiento, ¡escribime! Estoy acá para acompañarte en tu camino hacia una piel más uniforme y saludable.

La subcisión es un tratamiento innovador y eficaz para mejorar la apariencia de cicatrices y depresiones en la piel, ya sea por celulitis (PEFE) o cicatrices de acné. Este procedimiento mínimamente invasivo libera las adherencias responsables del aspecto de poceado, devolviendo a la piel una textura más uniforme y mejorando notablemente su apariencia.

¿Qué es la subcisión?

La subcisión consiste en la introducción de una aguja fina bajo la piel para cortar las bandas de tejido fibroso que tiran de la superficie hacia abajo, generando las depresiones características. Al romper estas adherencias, el cuerpo comienza un proceso natural de reparación formando nuevo colágeno, lo que ayuda a rellenar y nivelar la zona tratada.

Paso 1: Evaluación personalizada

Antes de realizar la subcisión, es fundamental una evaluación completa de la piel para determinar si este tratamiento es el más adecuado. Con el tiempo, aprendí a reconocer que este paso es el más importante. No todas las adherencias pueden tener resultados visibles, por lo que es un tratamiento que requiere EVALUACIÓN MÉDICA PREVIA antes de concurrir al turno del tratamiento. Durante la consulta, se analizan:

  • Tipo de cicatriz o depresión: no todas las marcas son tratables con subcisión, pero muchas cicatrices atróficas de acné y depresiones por celulitis responden muy bien.

  • Profundidad y extensión: dependiendo de la profundidad de las adherencias, se define el número de sesiones necesarias.

  • Expectativas del paciente: se explican los resultados realistas y el proceso de recuperación para garantizar expectativas claras y seguras.

Paso 2: El procedimiento

La subcisión es un procedimiento ambulatorio que se realiza con anestesia local para asegurar la comodidad del paciente. El proceso incluye:

  1. Preparación de la piel: limpieza y marcación de las zonas a tratar.

  2. Aplicación de anestesia local: para evitar molestias durante el procedimiento.

  3. Liberación de las adherencias: mediante una aguja fina y especial que se introduce bajo la piel, cortando las fibras de tejido fibroso.

El tiempo del procedimiento depende de la extensión de la zona tratada, pero suele durar entre 30 y 60 minutos.

Paso 3: Post-procedimiento y cuidados

Después del tratamiento, es normal experimentar inflamación y algunos hematomas en la zona tratada, los cuales desaparecen en pocos días. Los cuidados recomendados son:

  • Evitar la exposición solar directa para prevenir hiperpigmentaciones.

  • Aplicar compresas frías si es necesario para reducir la inflamación.

  • No realizar actividad física intensa durante las primeras 48 horas.

Además, se puede complementar con otros tratamientos, como bioestimuladores (ácido poliláctico o hidroxiapatita de calcio), para potenciar la producción de colágeno y mejorar aún más los resultados.

Paso 4: Tratamientos post-subcisión indispensables

Una parte fundamental para el éxito de la subcisión es realizar un tratamiento posterior que asegure una adecuada reabsorción de los hematomas y evite la formación de nuevas adherencias. Este paso incluye:

  • Ultrasonido: ayuda a acelerar la reabsorción de hematomas gracias a su efecto antifibrótico, previniendo la formación de cicatrices endurecidas.

  • Carboxiterapia: consiste en la aplicación de dióxido de carbono para mejorar la oxigenación del tejido y evitar que las nuevas fibras de colágeno se adhieran de manera rígida.

Es imprescindible realizar al menos 5 visitas para llevar a cabo estos tratamientos de soporte. Sin esta etapa, no se puede garantizar el éxito de la subcisión. Por eso, este procedimiento no es recomendable si estás de paso por la ciudad o si el consultorio te queda muy lejos.

Paso 5: Resultados finales

Los resultados comienzan a ser visibles a partir de las primeras semanas, pero el efecto completo se observa a medida que el colágeno nuevo se forma, alrededor de 2 a 3 meses después del procedimiento. En algunos casos, puede ser necesaria más de una sesión para alcanzar un resultado óptimo.

Complementos al tratamiento

Además de la subcisión, es importante considerar otros tratamientos que potencien los resultados:

  • Bioestimulación con bioestimuladores (ácido poliláctico o hidroxiapatita de calcio): estos materiales se utilizan para estimular la producción de colágeno y mejorar la firmeza de la piel. La colocación de estos bioestimuladores se realiza en dos tiempos, y recomiendo hacerlo 60 días después del procedimiento de subcisión.

  • Relleno con ácido hialurónico: ideal para corregir pequeñas depresiones residuales y lograr un acabado uniforme.

Consulta más información

Si querés saber más sobre cómo la subcisión puede ayudarte con tus cicatrices o el aspecto de tu piel, te invito a consultar mi post exclusivo sobre el procedimiento, donde explico más detalles y comparto experiencias reales de pacientes.

Gracias por acompañarme en este espacio de información y cuidado. Si tenés alguna pregunta o querés comenzar tu tratamiento, ¡escribime! Estoy acá para acompañarte en tu camino hacia una piel más uniforme y saludable.

La subcisión es un tratamiento innovador y eficaz para mejorar la apariencia de cicatrices y depresiones en la piel, ya sea por celulitis (PEFE) o cicatrices de acné. Este procedimiento mínimamente invasivo libera las adherencias responsables del aspecto de poceado, devolviendo a la piel una textura más uniforme y mejorando notablemente su apariencia.

¿Qué es la subcisión?

La subcisión consiste en la introducción de una aguja fina bajo la piel para cortar las bandas de tejido fibroso que tiran de la superficie hacia abajo, generando las depresiones características. Al romper estas adherencias, el cuerpo comienza un proceso natural de reparación formando nuevo colágeno, lo que ayuda a rellenar y nivelar la zona tratada.

Paso 1: Evaluación personalizada

Antes de realizar la subcisión, es fundamental una evaluación completa de la piel para determinar si este tratamiento es el más adecuado. Con el tiempo, aprendí a reconocer que este paso es el más importante. No todas las adherencias pueden tener resultados visibles, por lo que es un tratamiento que requiere EVALUACIÓN MÉDICA PREVIA antes de concurrir al turno del tratamiento. Durante la consulta, se analizan:

  • Tipo de cicatriz o depresión: no todas las marcas son tratables con subcisión, pero muchas cicatrices atróficas de acné y depresiones por celulitis responden muy bien.

  • Profundidad y extensión: dependiendo de la profundidad de las adherencias, se define el número de sesiones necesarias.

  • Expectativas del paciente: se explican los resultados realistas y el proceso de recuperación para garantizar expectativas claras y seguras.

Paso 2: El procedimiento

La subcisión es un procedimiento ambulatorio que se realiza con anestesia local para asegurar la comodidad del paciente. El proceso incluye:

  1. Preparación de la piel: limpieza y marcación de las zonas a tratar.

  2. Aplicación de anestesia local: para evitar molestias durante el procedimiento.

  3. Liberación de las adherencias: mediante una aguja fina y especial que se introduce bajo la piel, cortando las fibras de tejido fibroso.

El tiempo del procedimiento depende de la extensión de la zona tratada, pero suele durar entre 30 y 60 minutos.

Paso 3: Post-procedimiento y cuidados

Después del tratamiento, es normal experimentar inflamación y algunos hematomas en la zona tratada, los cuales desaparecen en pocos días. Los cuidados recomendados son:

  • Evitar la exposición solar directa para prevenir hiperpigmentaciones.

  • Aplicar compresas frías si es necesario para reducir la inflamación.

  • No realizar actividad física intensa durante las primeras 48 horas.

Además, se puede complementar con otros tratamientos, como bioestimuladores (ácido poliláctico o hidroxiapatita de calcio), para potenciar la producción de colágeno y mejorar aún más los resultados.

Paso 4: Tratamientos post-subcisión indispensables

Una parte fundamental para el éxito de la subcisión es realizar un tratamiento posterior que asegure una adecuada reabsorción de los hematomas y evite la formación de nuevas adherencias. Este paso incluye:

  • Ultrasonido: ayuda a acelerar la reabsorción de hematomas gracias a su efecto antifibrótico, previniendo la formación de cicatrices endurecidas.

  • Carboxiterapia: consiste en la aplicación de dióxido de carbono para mejorar la oxigenación del tejido y evitar que las nuevas fibras de colágeno se adhieran de manera rígida.

Es imprescindible realizar al menos 5 visitas para llevar a cabo estos tratamientos de soporte. Sin esta etapa, no se puede garantizar el éxito de la subcisión. Por eso, este procedimiento no es recomendable si estás de paso por la ciudad o si el consultorio te queda muy lejos.

Paso 5: Resultados finales

Los resultados comienzan a ser visibles a partir de las primeras semanas, pero el efecto completo se observa a medida que el colágeno nuevo se forma, alrededor de 2 a 3 meses después del procedimiento. En algunos casos, puede ser necesaria más de una sesión para alcanzar un resultado óptimo.

Complementos al tratamiento

Además de la subcisión, es importante considerar otros tratamientos que potencien los resultados:

  • Bioestimulación con bioestimuladores (ácido poliláctico o hidroxiapatita de calcio): estos materiales se utilizan para estimular la producción de colágeno y mejorar la firmeza de la piel. La colocación de estos bioestimuladores se realiza en dos tiempos, y recomiendo hacerlo 60 días después del procedimiento de subcisión.

  • Relleno con ácido hialurónico: ideal para corregir pequeñas depresiones residuales y lograr un acabado uniforme.

Consulta más información

Si querés saber más sobre cómo la subcisión puede ayudarte con tus cicatrices o el aspecto de tu piel, te invito a consultar mi post exclusivo sobre el procedimiento, donde explico más detalles y comparto experiencias reales de pacientes.

Gracias por acompañarme en este espacio de información y cuidado. Si tenés alguna pregunta o querés comenzar tu tratamiento, ¡escribime! Estoy acá para acompañarte en tu camino hacia una piel más uniforme y saludable.