¿Cómo llegué hasta acá?
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ARTÍCULOS
1 de agosto de 2024


Mi camino en la medicina estética: de los sueños a la realidad
El 2018 marcó un antes y un después en mi vida. Comencé el posgrado de Medicina Estética en la Universidad de Buenos Aires, un sueño que había nacido de mi pasión por la salud, el bienestar y el acompañamiento integral de las personas. Desde el primer día, supe que había encontrado mi vocación: una especialidad que no solo busca embellecer, sino también mejorar la calidad de vida de quienes se ponen en nuestras manos.
En 2019, la posibilidad de unirme al equipo docente del posgrado como colaboradora me permitió dar un paso más en mi carrera y afianzar mis conocimientos. Compartir saberes y aprender de cada colega y alumno fue una experiencia que transformó mi manera de ver la profesión. Tanto fue así que, en 2023, tuve el honor de convertirme en docente titular del posgrado, algo que me llena de orgullo y desafíos constantes.
La culminación de la Especialidad de Medicina Estética en 2022 fue uno de los momentos más significativos de mi trayectoria. Cada paso de esa formación reafirmó mi deseo de seguir creciendo. Durante mi residencia, no solo me formé técnicamente: también tuve la oportunidad de liderar como jefa de residentes e instructora, lo que moldeó mi estilo de trabajo y me permitió guiar a otros profesionales con pasión y dedicación.
Actualmente, me desempeño como médica staff del servicio de Medicina Estética en el Hospital de Rehabilitación Manuel Rocca. En este entorno, enfocado en la medicina preventiva y en el aumento de la calidad de vida, reafirmo cada día mi compromiso con los pacientes. Acompañar sus procesos y verlos redescubrirse es una recompensa que trasciende lo profesional.
Una formación multidimensional
Soy el resultado de cada paso que he dado y de todas las pasiones que me nutren. Durante la carrera de medicina, trabajé como maquilladora profesional, lo que me permitió entender la belleza desde un lugar humano y cercano. También me sumergí en el fascinante mundo de la química cosmética y la medicina ayurvédica, buscando siempre una visión integral del cuidado personal. A estos conocimientos, se suman mis aprendizajes en coaching, oratoria y emergentología, que me permitieron fortalecer no solo mi práctica médica, sino también mi capacidad de acompañar y motivar a otros en sus procesos de transformación.
Medicina estética: un espacio de autocuidado y presencia
Para mí, la medicina estética no solo mejora el aspecto físico: genera un impacto profundo en la autoestima y en la manera en que los pacientes se relacionan consigo mismos. Cada sesión representa un momento de pausa, un recordatorio de que merecen ese espacio de atención y cuidado. Es un acto de amor propio y una forma de estar presentes en el día a día, con conciencia y valor.
El motor de mi camino: el acompañamiento familiar
Desde el inicio de mi práctica privada en 2018, conté con un apoyo que ha sido clave en mi desarrollo: mi mamá, Andrea. Ella ha estado a mi lado en cada decisión importante y en la coordinación diaria del consultorio, siendo un pilar fundamental para que todo funcione de manera armoniosa. Su compromiso y su amor han hecho que este sueño sea también un proyecto compartido.
Hoy, en 2025, estoy orgullosa de decir que hemos alcanzado un nuevo hito: nuestro segundo consultorio, ubicado en Avenida Córdoba y Talcahuano, en pleno corazón de la Ciudad de Buenos Aires, a pasos del emblemático Teatro Colón. Este espacio representa la evolución de un proyecto construido con pasión, dedicación y mucho esfuerzo.
Un mensaje para quienes me acompañan
Cada tratamiento que realizo busca ser mucho más que una intervención: quiero que sea una experiencia de autocuidado y de reconexión. Cuando un paciente se sienta en el sillón, no solo está invirtiendo en su piel, sino también en su bienestar integral. En este viaje, me enorgullece ofrecerles un lugar en el que puedan sentirse valorados y escuchados.
Mi historia hasta el 2025 es el reflejo de una pasión constante por crecer, aprender y acompañar a otros en sus procesos de mejora. Este camino sigue escribiéndose día a día, con cada paciente que confía en mí y con cada pequeño gran paso hacia nuevos sueños y metas.
Mi camino en la medicina estética: de los sueños a la realidad
El 2018 marcó un antes y un después en mi vida. Comencé el posgrado de Medicina Estética en la Universidad de Buenos Aires, un sueño que había nacido de mi pasión por la salud, el bienestar y el acompañamiento integral de las personas. Desde el primer día, supe que había encontrado mi vocación: una especialidad que no solo busca embellecer, sino también mejorar la calidad de vida de quienes se ponen en nuestras manos.
En 2019, la posibilidad de unirme al equipo docente del posgrado como colaboradora me permitió dar un paso más en mi carrera y afianzar mis conocimientos. Compartir saberes y aprender de cada colega y alumno fue una experiencia que transformó mi manera de ver la profesión. Tanto fue así que, en 2023, tuve el honor de convertirme en docente titular del posgrado, algo que me llena de orgullo y desafíos constantes.
La culminación de la Especialidad de Medicina Estética en 2022 fue uno de los momentos más significativos de mi trayectoria. Cada paso de esa formación reafirmó mi deseo de seguir creciendo. Durante mi residencia, no solo me formé técnicamente: también tuve la oportunidad de liderar como jefa de residentes e instructora, lo que moldeó mi estilo de trabajo y me permitió guiar a otros profesionales con pasión y dedicación.
Actualmente, me desempeño como médica staff del servicio de Medicina Estética en el Hospital de Rehabilitación Manuel Rocca. En este entorno, enfocado en la medicina preventiva y en el aumento de la calidad de vida, reafirmo cada día mi compromiso con los pacientes. Acompañar sus procesos y verlos redescubrirse es una recompensa que trasciende lo profesional.
Una formación multidimensional
Soy el resultado de cada paso que he dado y de todas las pasiones que me nutren. Durante la carrera de medicina, trabajé como maquilladora profesional, lo que me permitió entender la belleza desde un lugar humano y cercano. También me sumergí en el fascinante mundo de la química cosmética y la medicina ayurvédica, buscando siempre una visión integral del cuidado personal. A estos conocimientos, se suman mis aprendizajes en coaching, oratoria y emergentología, que me permitieron fortalecer no solo mi práctica médica, sino también mi capacidad de acompañar y motivar a otros en sus procesos de transformación.
Medicina estética: un espacio de autocuidado y presencia
Para mí, la medicina estética no solo mejora el aspecto físico: genera un impacto profundo en la autoestima y en la manera en que los pacientes se relacionan consigo mismos. Cada sesión representa un momento de pausa, un recordatorio de que merecen ese espacio de atención y cuidado. Es un acto de amor propio y una forma de estar presentes en el día a día, con conciencia y valor.
El motor de mi camino: el acompañamiento familiar
Desde el inicio de mi práctica privada en 2018, conté con un apoyo que ha sido clave en mi desarrollo: mi mamá, Andrea. Ella ha estado a mi lado en cada decisión importante y en la coordinación diaria del consultorio, siendo un pilar fundamental para que todo funcione de manera armoniosa. Su compromiso y su amor han hecho que este sueño sea también un proyecto compartido.
Hoy, en 2025, estoy orgullosa de decir que hemos alcanzado un nuevo hito: nuestro segundo consultorio, ubicado en Avenida Córdoba y Talcahuano, en pleno corazón de la Ciudad de Buenos Aires, a pasos del emblemático Teatro Colón. Este espacio representa la evolución de un proyecto construido con pasión, dedicación y mucho esfuerzo.
Un mensaje para quienes me acompañan
Cada tratamiento que realizo busca ser mucho más que una intervención: quiero que sea una experiencia de autocuidado y de reconexión. Cuando un paciente se sienta en el sillón, no solo está invirtiendo en su piel, sino también en su bienestar integral. En este viaje, me enorgullece ofrecerles un lugar en el que puedan sentirse valorados y escuchados.
Mi historia hasta el 2025 es el reflejo de una pasión constante por crecer, aprender y acompañar a otros en sus procesos de mejora. Este camino sigue escribiéndose día a día, con cada paciente que confía en mí y con cada pequeño gran paso hacia nuevos sueños y metas.
Mi camino en la medicina estética: de los sueños a la realidad
El 2018 marcó un antes y un después en mi vida. Comencé el posgrado de Medicina Estética en la Universidad de Buenos Aires, un sueño que había nacido de mi pasión por la salud, el bienestar y el acompañamiento integral de las personas. Desde el primer día, supe que había encontrado mi vocación: una especialidad que no solo busca embellecer, sino también mejorar la calidad de vida de quienes se ponen en nuestras manos.
En 2019, la posibilidad de unirme al equipo docente del posgrado como colaboradora me permitió dar un paso más en mi carrera y afianzar mis conocimientos. Compartir saberes y aprender de cada colega y alumno fue una experiencia que transformó mi manera de ver la profesión. Tanto fue así que, en 2023, tuve el honor de convertirme en docente titular del posgrado, algo que me llena de orgullo y desafíos constantes.
La culminación de la Especialidad de Medicina Estética en 2022 fue uno de los momentos más significativos de mi trayectoria. Cada paso de esa formación reafirmó mi deseo de seguir creciendo. Durante mi residencia, no solo me formé técnicamente: también tuve la oportunidad de liderar como jefa de residentes e instructora, lo que moldeó mi estilo de trabajo y me permitió guiar a otros profesionales con pasión y dedicación.
Actualmente, me desempeño como médica staff del servicio de Medicina Estética en el Hospital de Rehabilitación Manuel Rocca. En este entorno, enfocado en la medicina preventiva y en el aumento de la calidad de vida, reafirmo cada día mi compromiso con los pacientes. Acompañar sus procesos y verlos redescubrirse es una recompensa que trasciende lo profesional.
Una formación multidimensional
Soy el resultado de cada paso que he dado y de todas las pasiones que me nutren. Durante la carrera de medicina, trabajé como maquilladora profesional, lo que me permitió entender la belleza desde un lugar humano y cercano. También me sumergí en el fascinante mundo de la química cosmética y la medicina ayurvédica, buscando siempre una visión integral del cuidado personal. A estos conocimientos, se suman mis aprendizajes en coaching, oratoria y emergentología, que me permitieron fortalecer no solo mi práctica médica, sino también mi capacidad de acompañar y motivar a otros en sus procesos de transformación.
Medicina estética: un espacio de autocuidado y presencia
Para mí, la medicina estética no solo mejora el aspecto físico: genera un impacto profundo en la autoestima y en la manera en que los pacientes se relacionan consigo mismos. Cada sesión representa un momento de pausa, un recordatorio de que merecen ese espacio de atención y cuidado. Es un acto de amor propio y una forma de estar presentes en el día a día, con conciencia y valor.
El motor de mi camino: el acompañamiento familiar
Desde el inicio de mi práctica privada en 2018, conté con un apoyo que ha sido clave en mi desarrollo: mi mamá, Andrea. Ella ha estado a mi lado en cada decisión importante y en la coordinación diaria del consultorio, siendo un pilar fundamental para que todo funcione de manera armoniosa. Su compromiso y su amor han hecho que este sueño sea también un proyecto compartido.
Hoy, en 2025, estoy orgullosa de decir que hemos alcanzado un nuevo hito: nuestro segundo consultorio, ubicado en Avenida Córdoba y Talcahuano, en pleno corazón de la Ciudad de Buenos Aires, a pasos del emblemático Teatro Colón. Este espacio representa la evolución de un proyecto construido con pasión, dedicación y mucho esfuerzo.
Un mensaje para quienes me acompañan
Cada tratamiento que realizo busca ser mucho más que una intervención: quiero que sea una experiencia de autocuidado y de reconexión. Cuando un paciente se sienta en el sillón, no solo está invirtiendo en su piel, sino también en su bienestar integral. En este viaje, me enorgullece ofrecerles un lugar en el que puedan sentirse valorados y escuchados.
Mi historia hasta el 2025 es el reflejo de una pasión constante por crecer, aprender y acompañar a otros en sus procesos de mejora. Este camino sigue escribiéndose día a día, con cada paciente que confía en mí y con cada pequeño gran paso hacia nuevos sueños y metas.